Es la opinión del doctor Andrea Sonnino, oficial superior de investigación agrícola del Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la FAO.
Para el especialista de la FAO, la biotecnología es un instrumento poderoso para la seguridad alimentaria teniendo en cuenta que permite aumentar la producción.
En un reciente y fugaz paso por Paraguay, el experto del Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Andrea Sonnino, ofreció una conferencia magistral sobre “Biotecnología”.
En un momento en que en Paraguay se debate profundamente sobre la importancia de la biotecnología y existen grandes diferencias entre las posiciones del sector productivo y algunas autoridades del Gobierno, el experto de la FAO, realiza una serie de comentarios a favor del uso de la tecnología en la agricultura, fundamentalmente para asegurar la producción de alimentos en el mundo.
Primeramente Sonnino se refirió a la seguridad alimentaria, presentando datos y estadísticas que indican que la producción de alimentos ha aumentado sustancialmente en los últimos años, aunque aún existen todavía millones de personas que sufren el flagelo del hambre y sus consecuencias en diversas partes del mundo.
Asimismo, la demanda de alimentos sube como consecuencia del aumento de la población mundial y del incremento del consumo de alimentos por persona, notándose un cambio hacia la demanda de dietas más nutritivas y balanceadas, sostuvo el especialista de la FAO.
Se preguntó, ¿cuánto debe aumentar la producción de alimentos? “Hasta el año 2050, la producción de alimentos debe aumentar en un 70%, lo que significa alrededor de 1.000 millones de toneladas de cereales más y unas 200 millones de toneladas de carne más a fin de satisfacer la demanda.
Al mismo tiempo –dijo–, se debe enfrentar la erosión de los recursos naturales. “Debemos adaptarnos al cambio climático y contribuir a su mitigación, se debe incrementar el nivel de vida de los pequeños productores y reducir la pobreza”, expresó Sonnino durante su conferencia.
El experto fue optimista al resaltar que este resultado es factible de conseguir “mejorando los rendimientos agrícolas, a través del desarrollo de nuevas tecnologías y del acceso de los agricultores a estas tecnologías”.
Fue claro al señalar que los avances tecnológicos pueden contribuir al mejoramiento sostenible de la disponibilidad y el acceso a los alimentos, reduciendo los precios de los mismos y mejorando los ingresos de los agricultores.
En tal sentido, manifestó que la biotecnología es un instrumento poderoso cuando está integrado debidamente con otras tecnologías y cuando es utilizada para resolver los problemas de los pequeños productores. También cuando contribuye a aumentar la seguridad alimentaria y en todos los casos, debe estar apoyado en un correcto plan de bioseguridad, resaltó.
Aseguró que la biotecnología brinda beneficios económicos como la reducción de costos a los productores y que también beneficia al medio ambiente y a la salud humana, aunque destacó las complejidades que presenta, al requerir sistemas regulatorios laberínticos y técnicas de producción exigentes, en algunos casos.
El doctor Sonnino hizo mención que el 96% de la inversión en ID (investigación y desarrollo) es realizada por empresas privadas, aunque se ha constatado el aumento de la inversión pública en el área, destacándose China e India en estos campos. Ambos países ya han liberado eventos biotecnológicos propios en los últimos años con notable éxito y un gran desarrollo en la agricultura, manifestó el doctor Andrea Sonnino.
Fuente: ABC Digital
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